Sintomas de la gripe, tratamiento y diagnostico

Si quieres saber todo sobre los síntomas de la gripe, entonces te encuentras en el lugar perfecto.

Hoy en MDT te voy a contar todo lo que necesitas saber y desconoces sobre esta enfermedad que nos azota sí o sí invierno tras invierno. Y es que la gripe es una enfermedad aguda de tipo respiratorio.

Síntomas de la gripe

De hecho, lo más habitual es que estos brotes epidémicos se suelan producir entre el otoño y el invierno, que son los meses más fríos del año aquí en España.

Suelen tener un periodo de incubación en torno a los 3-4 días e incluso menos, justo desde el momento que nos contagiamos hasta la aparición de los primeros síntomas.

Además, la puede llegar a transmitir cualquier persona con síntomas e incluso sin ellos hasta las 24 horas después de la desaparición de la fiebre.

Causas que originan la gripe

La gripe está provocada por un tipo de virus que pertenece a la familia de los Orthomyxoviridae, que agrupa los virus influenza de tipo A, B y C, el virus Togoto e Isavirus, aunque suelen ser los más frecuentes e importantes los primeros.

Origen de la gripe

La gripe se transmite siempre a través de las vías respiratorias, por los estornudos, a través de la saliva o la tos, e incluso aunque muy poco frecuente, por tocar las gotitas respiratorias que tienden a quedar en una superficie física.

Sintomas de la gripe

Los síntomas a través de los cuales podemos saber a ciencia cierta que padecemos la gripe es a través de estas dolencias:

  • debilidad
  • malestar general
  • dolor muscular
  • dolor articular generalizado
  • fiebre
  • cefalea

Síntomas de padecer gripe

Incluso a veces, la gripe puede llegar a causar postración importante e, incluso, puede darse sin llegar a padecer fiebre alguna.

Suele causar, de forma genérica, tos y dolor de garganta, que tiende a aumentar tras la mejora del malestar corporal y generalizado.

Estos síntomas suelen remitir en unos 5 ó 7 días pero, en ciertas ocasiones, puede ser que la debilidad postinfección dure algunos días más.

Este tipo de enfermedad se puede complicar en aquellos pacientes con riesgo, especialmente en aquellos que padecen enfermedades de tipo crónicas de tipo metabólico.

Dentro de ellos podemos incluir a aquellos que padecen diabetes, así como en pacientes con dolencias renales o hepáticas, pacientes inmunodeprimidos, con cardiopatías, enfermedades muy graves como el cáncer, mujeres embarazadas, personas mayores de 65 años o asmáticos/-as como yo 🙂

Las complicaciones más comunes de los sintomas de la gripe son neumonías bacterianas o virales, encefalitis, meningitis o infecciones cardiológicas como pueden ser la miocarditis o la pericarditis.

Tratamiento contra la gripe
Diagnóstico y tratamiento de la gripe

El diagnóstico de esta enfermedad se realiza a través de la exploración médica y los síntomas que tiene presente el paciente.

Además, no suele requerir de pruebas complementarias, salvo que se pueda llegar a sospechar que una determinada complicación o una duración excesiva de esta sintomalogía.

La prevención y tratamiento en aquellos pacientes de riesgo que te he comentado anteriormente es muy importante y por ello, es muy importante su vacunación de forma anual.

Esta vacuna contra la gripe (que yo me pongo todos los años al ser asmática) se fabrica con los 3 virus que se prevé que sean los más frecuentes en esa temporada y se inicia la vacunación entre los meses de octubre y noviembre aquí en España.

El efecto de esta vacuna contra la gripe comienza justo 15 días después de haber recibido la vacuna.

Además de las personas de riesgo, es altamente importante que se vacunen todas aquellas personas mayores de 65 años, así como todo aquel personal sanitario, cuidadores de ancianos y aquellas personas que convivan con  personas de riesgo de contraer la gripe.

También es muy recomendable tomar la vacuna contra la gripe en aquellas personas que trabajan en instituciones públicas, como pueden ser bomberos o policías.

Hay que recordar que el tratamiento de la gripe no complicada es sintomático, al tratarse de un virus.

Se administran pues analgésicos como el paracetamol, o para la tos, y sólo va destinado a paliar los síntomas de la gripe, siendo altamente recomendable beber a lo largo del día mucho líquido y mantener algo de reposo en la medida de lo posible.