Obesidad en el abdomen

Nuestras caderas y nuestra cintura concentran parte de la grasa que acumulamos en nuestro cuerpo.

Sin embargo, la que se acumula en el abdomen supone un gran riesgo a nivel cardiovascular, ya que predispone a sufrir ciertas enfermedades.

Con esta serie de consejos y hábitos de vida saludables te voy a ayudar a mantener la obesidad abdominal a raya.

Obesidad abdominal artículo

 

Por que aparece la obesidad abdominal

Al margen de lo estético, la concentración excesiva de grasa en el abdomen alerta de posibles problemas de corazón y diabetes de tipo 2 e incrementa en cerca de un 50% el riesgo de mortalidad, según un reciente estudio llevado a cabo por parte de la Universidad de Navarra.

La investigación advierte de los gravísimos riesgos que conlleva tener un perímetro de cintura de 110 centímetros, ya que se considera obesidad abdominal a partir de 88 centímetros en las mujeres, y de 102 en el caso de los hombres.

Y en especial, aquí en España, cada vez hay más obesidad en la parte abdominal entre los adolescentes.

Estos consejos que os voy a dejar te ayudarán a controlar el sobrepeso en esa zona y reducir de forma gradual el contorno de tu cintura.

Pautas alimentarias a seguir

Lo más importante es optar por una dieta rica en frutas, verduras, pescado azul, semillas y frutos secos y libre de grasas, dulces y alcohol y dosifica a lo largo del día la ingesta de alimentos.

Apuesta por las verduras crudas o cocidas y por las frutas (evita las secas y las que están en almíbar) e intenta tomar cinco raciones al día.

Muchas contienen nutrientes que evitan que la grasa se acumule en las arterias, mejorando así el funcionamiento de nuestro aparato digestivo.

Alimentos ricos en calcio

El calcio, por ejemplo, es un mineral que inhibe la absorción de lípidos en el intestino y ejerce una influencia positiva sobre algunas de las hormonas con mayor implicación en las grasas.

Las espinacas incluyen altas dosis de calcio, un mineral que también se encuentra en un elevado porcentaje de lácteos.

Apuesta, eso sí, por el queso fresco, el más bajo en grasas, los yogures desnatados y la leche “semi” o desnatada.

Además de prevenir el estreñimineto y tener un efecto saciante, que reduce el apetito y evita que comamos más de la cuenta.

La fibra es una gran aliada en la lucha contra la obesidad abdominal al frenar la absorción de hidratos de carbono y de los lípidos que ingerimos a través de los alimentos.

Incorpora por tanto legumbres, cereales integrales, frutas, verduras, semillas y frutos secos a tu dieta diaria.

Otro aspecto a tener en cuenta es la vitamina C, que es un nutriente que no sólo fortalece las defensas sino que también ayuda a combatir la grasa abdominal.

También ayuda a mantener el equilibrio de las tasas de azúcares en sangre, un aspecto de crucial importancia en el tema que nos ocupa.

Por ejemplo, las frutas del bosque, el tomate, el pimiento, la papaya, el kiwi o los cítricos son buenas fuentes de vitamina C.

Alimentos ricos en Omega 3

Así mismo, varios estudios han demostrado que los ácidos poliinsaturados Omega 3 rebajan la concentración de triglicéridos en sangre, favoreciendo la reducción del perímetro de la cintura.

El pescado azul, como las sardinas, el salmón o el boquerón entre otros, así como el marisco, los aceites vegetales y los frutos secos contienen esta grasa esencial.

Debes hacer más de 3 comidas al día

Mastica bien todos los alimentos que te lleves a la boca, deja las distracciones como el móvil o la televisión a un lado y come sin prisas.

Según otro estudio, en este caso realizado por la Universidad de Texas, las personas que realizan cinco comidas al día como son el desayuno, la comida la cena y un tentempié a media mañana y a media la tarde como un yogur o una pieza de fruta, reducen el riesgo de sufrir el llamado síndrome metabólico.

Este trastorno, íntimamente relacionado con la acumulación de grasas en el abdomen, multiplica por cinco el riesgo de diabetes de tipo 2 y triplica la probabilidad de sufrir una enfermedad cardiovascular.

Otra buena idea es la de beber alrededor de 2 litros de agua al día para evitar la retención de líquidos. Intenta hacerlo antes de las comidas, a fin de aprovecharte de su efecto saciante.

Ejercicio físco para combatir la obesidad abdominal

Estas pautas alimentarias tienen que venir acompañadas por un aumento gradual de la actividad física.

Llevar una vida sedentaria provoca un aumento del perímetro de la cintura, según un nuevo análisis de datos del Examen de Salud y Nutrición Encuesta Nacional de los Estados Unidos.

Muévete y reduce a buen ritmo la grasa abdominal.

Ejercicios contra la obesidad en abdomen

Pequeños pasos pero grandes resultados

Un paseo diario de unos 15 minutos y subir y bajar escaleras son actividades físicas que requieren de un esfuerzo mínimo pero que, practicadas de forma diaria, pueden lograr que tu barriga vaya perdiendo grasa y volumen de forma progresiva.

Aumenta de forma gradual su duración e intenta probar cualquier otra actividad aeróbica, como puede ser dar un paseo en bici, salir a bailar, etc.

Realiza ejercicios físicos específicos

Además de los ejercicios que os he comentado anteriormente, existen otros específicos para reducir los odiosos michelines.

Por ejemplo, la natación es uno de los principales ejercicios destinados a eliminar la obesidad abdominal.

Es un ejercicio muy completo que ayuda, además, a tonificar tus músculos de todo el cuerpo.

También es interesante el yoga. Quienes padecen estrés tienden a acumular más grasa en la zona abdominal.

El yoga es una actividad que favorece la relajación que, al practicarlo, se reduce la producción de hormonas como el cortisol, que contribuye y mucho al aumento de grasa en dicha zona.

Principales enemigos a evitar

Algunos alimentos estimulan la acumulación de grasa en la zona abdominal.

Evítalos por completo para frenar la obesidad en dicha zona y poner en peligro tu salud, sobre todo la de tu corazón.muy de vez en cuando.

  • Grasas saturadas y trans. Las primeras suelen ser de origen animal y están presentes en la carne roja, en los embutidos y en la leche entera y sus derivados, mientras que las trans se obtienen añadiendo hidrógeno a los aceites vegetales. Las margarinas, la bollería industrial, las galletas, las patatas fritas y otros snacks contienen grsas trans que, además de potenciar el aumento de los depósitos en la barriga, elevan el colesterol malo y los triglicéridos.

Alimentos ricos en hidratos de carbono

 

  • Hidratos de carbono. Presentes en el arroz, el pan, la pasta y los cereales, son nutrientes muy importantes en la dieta, pero no siempre se digieren bien y pueden originar flatulencia e inflamación abdominal. Conviene racionar la ingesta de hidratos de carbono e intentar tomarlos la primera mitad del día, evitándolos por las noches.
  • Los dulces. El azúcar, la bollería, el chocolate, las mermeladas, las salsas, los postres lácteos y las golosinas contienen elevadísimas dosis de azúcar, el principal responsable de la obesidad abdominal, así como de caries y diabetes. Evita, por tanto, tomarlos o hazlo con moderación.
  • El alcohol. Según un estudio recogido por el Servicio de Información y Noticias Científicas (SINC), el consumo de alcohol a lo largo de la vida produce adiposidad abdominal con aumento del perímetro de la cintura. El mismo también revela que la cerveza acentúa más ese riesgo que el vino, por ejemplo. Tómalos con bastante moderación para evitar que los michelines se acumulen en tu barriga.

Ahora sólo te pido que me ayudes a difundir esta información por las redes sociales y a ayudar a más gente así! 😉